Un chocolate que respeta el bosque

Sougue Kadjatou es agricultora, tiene 45 años y vive con su marido y sus dos hijos en Agboville, un pueblo de Côte d’Ivoire. Su plantación de cacao está a 40 minutos andando del pueblo; trabaja en ella diariamente desde por la mañana hasta las primeras horas de la tarde. «Me alegro de que me aconsejaran cultivas bananos y árboles maderables en la plantación de cacao», afirma. «Plantar distintos árboles es una buena idea: puedo vender los plátanos y consumirlos, y los árboles madereros ayudan a los cacaoteros, porque los resguardan del sol. Más adelante podré vender la madera al sector de la construcción y del mueble; espero conseguir así suficiente dinero para edificar una casa para mi familia».

 

Kadjatou no es la única que se dedica a la agrosilvicultura. Guitty Saidou, un agricultor que vive en el mismo pueblo que ella, nos cuenta lo siguiente: «Antes plantaba solo cacaoteros, nada más, y lo que es peor, iba a una parcela del bosque, talaba todos los árboles y sembraba allí el cacao. Pero, durante los últimos cinco años, he cultivado también bananos, árboles maderables, naranjos y aguacates, y ahora me va mucho mejor. La cosecha de cacao es buena cuando hay otros árboles cerca, porque los cacaoteros están más sanos».

 

 

Un círculo vicioso

 

Côte d’Ivoire tiene la tasa más rápida de deforestación de África y una de las más rápidas del mundo. Según la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, la cubierta forestal del país ha descendido al 8%.

 

Las consecuencias han sido drásticas: las precipitaciones se han reducido considerablemente y se han producido otros cambios desastrosos en las condiciones climáticas a nivel nacional, lo que pone en riesgo el cultivo del cacao, el producto básico agrícola más importante de Côte d’Ivoire.

 

El cacao ha sido el motor de la prosperidad del país, pero la producción a lo largo de varias décadas ha agotado los nutrientes del suelo. El hecho de que las plantaciones no se gestionan de forma sostenible y son cada vez menos fértiles ha llevado a los agricultores de la zona a invadir los bosques para encontrar terrenos más productivos. Por consiguiente, el sector del cacao —que es una víctima de la crisis climática— es también el impulsor fundamental de la deforestación en Côte d’Ivoire.

 

 

Agrosilvicultura: agricultura sin deforestación

 

El problema es tan grave que Côte d’Ivoire firmó en 2014 la Declaración de Nueva York sobre los Bosques impulsada por las Naciones Unidas y se comprometió a restaurar los bosques para que cubran el 20% del territorio del país antes de 2030. En este contexto, una de las soluciones más prometedoras es plantar árboles acompañantes en las plantaciones de cacao.

 

«Aunque la agrosilvicultura no es la única solución a la deforestación, puede que sea una de las más eficaces», expone Jonathan Gheyssens, Oficial de Programas de REDD+ y Uso Sostenible de la Tierra de la Iniciativa Financiera de ONU-Medio Ambiente. «Implica diversificar las fuentes de ingresos y reducir los riesgos que entrañan los monocultivos para los pequeños agricultores que se enfrentan a unos precios de exportación del cacao que fluctúan. También hace que tengan más capacidad de recuperación frente a las variaciones meteorológicas y contribuye a mitigar el cambio climático».

 

El Programa ONU-REDD es una iniciativa mundial conjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo y ONU-Medio Ambiente, y colabora con cooperativas como la de Agboville, de la que forman parte Kadjatou y Saidou.

 

La cooperativa ayuda a los agricultores proporcionándoles formación para que puedan pasarse a la agrosilvicultura. Amory Parfait, una de las personas a cargo de la capacitación, nos explica la importancia de plantar otros árboles cerca de los del cacao: «Su sombra protege las raíces de los cacaoteros. Empezamos a hacer este tipo de diversificación hace dos años y ahora plantamos aguacates, naranjos y mangos entre los árboles del cacao».

 

Además de fomentar la agrosilvicultura, el Programa ONU-REDD también promueve una mayor productividad agrícola con mejor material vegetal y recurriendo a buenas prácticas.

 

«Se arrasaron muchos bosques para dar paso a las plantaciones», comenta Jean Paul Aka, especialista nacional en financiamiento del uso sostenible de la tierra y experto de REDD+. «La mitad se dedicó a la producción de cacao y la otra, al aceite de palma y el caucho».

 

Se necesitaba mucha tierra para cultivar las semillas de cacao que se usaban tradicionalmente, ya que su rendimiento era bajo. Las nuevas variedades de cacao rinden hasta cuatro veces más, pero solo si se cuenta con los conocimientos apropiados. Por ejemplo, no toleran la luz solar directa e intensa, pero dan fruto muy rápido (tardan 18 meses en lugar de cuatro años) y la producción es el triple de lo que se cosecha con los cacaoteros más antiguos.

 

Según Aka: «Para que las nuevas semillas den resultados, se necesita mucha sombra, fertilizante y protección contra las enfermedades. Además, los agricultores tienen que estar asesorados en materia de buenas prácticas agrícolas. Con las nuevas semillas, la producción es mejor y, siempre que llueva lo suficiente, puede recolectarse cacao durante todo el año».

 

Youssouf Ndjore, director para el país interino de la oficina de la Fundación Mundial del Cacao en Côte d’Ivoire, coincide en que la agrosilvicultura es imprescindible para lograr que el sector del cacao sea sostenible: «Côte d’Ivoire y Ghana firmaron la Iniciativa Cacao y Bosques, por la cual se comprometen a producir más cacao en una extensión de terreno más reducida. La agrosilvicultura es la clave para conseguirlo. El resultado es el cultivo ecológico de cacao; un cacao del que puede hacerse un seguimiento para garantizar que no procede de zonas prohibidas o protegidas, que no daña el bosque y que es una fuente de ingresos sostenibles para los agricultores. La visión de futuro de la Fundación Mundial del Cacao es que los agricultores disfruten de prosperidad con más cacao cultivado en plantaciones más pequeñas, para que podamos dejar un medio ambiente mejor a las generaciones venideras».

 

 

 

Jean Paul Aka

 

 

 

 

 

 

 

Author:

 

 

 

Griet Ingrid Dierckxsens

Regional Africa Communications and Knowledge Management Specialist, UN-REDD Programme

Contact: ingrid.dierckxsens@un.org   

 

 

 

 

 

 

Please reload

Recent News
Please reload

Latest Blog Posts

14 Oct 2019

Please reload

This resource is made possible through support from Denmark, Japan, Luxembourg, Norway, Spain, Switzerland and the European Union.

 

© 2019 UN-REDD Programme.  All images used courtesy of license holder or through Creative Commons license.

  • Facebook - Grey Circle
  • Twitter - Grey Circle
  • YouTube - Grey Circle
  • LinkedIn - Grey Circle
  • Flickr - Grey Circle