Colombia apuesta por sus bosques, territorios de vida y futuro

Bosques Territorios de Vida,” la Estrategia Integral de Control a la Deforestación y Gestión de los Bosques de Colombia, es una meta lograda gracias al trabajo que durante varios años logramos articular bajo el liderazgo del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible.

 

El apoyo de las Naciones Unidas, con el aporte técnico de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) y ONU Medio Ambiente, en el marco de la implementación del Programa ONU-REDD en Colombia, fue fundamental en los últimos tres años para la construcción de esta importante Estrategia que hoy sirve como herramienta para generar una ruta de implementación en las regiones.

 

La reducción de la deforestación es uno de los principales retos que afronta Colombia en el actual escenario posacuerdo, ya que la pérdida de bosque está relacionada directamente con las causas históricas del conflicto armado: los focos de deforestación coinciden con las zonas de posconflicto y con territorios en donde ha sido mínima la presencia del Estado. 

 

Colombia es un país de bosques, el 52 por ciento (casi 60 millones de hectáreas) de su territorio continental está cubierto por estos ecosistemas, además de estar catalogado como el segundo con mayor biodiversidad del mundo, después de Brasil, y el tercero en Suramérica con más área de bosque.

 

Como si fuera poca esta riqueza, grupos étnicos habitan desde hace miles de años estos bosques, preservando sus ancestrales culturas. El 53% de los bosques naturales del país se encuentran en sus territorios (46 por ciento, en Resguardos Indígenas y un 7 por ciento, en territorios colectivos de comunidades afrocolombianas).  

 

Photo: José Giménez

 

Sin embargo, la deforestación ha incrementado en nuestro país. Entre 1990 y 2016 se perdieron más de seis millones de hectáreas de bosques naturales. Solo en 2016 desaparecieron casi 180.000 hectáreas de bosque, lo que representó un aumento del 44% en comparación con 2015. Entre las causas se encuentran principalmente la praderización, los cultivos ilícitos, la ganadería extensiva, los incendios forestales, la extracción ilícita de minerales y la tala ilegal.

 

Pero Colombia cuenta hoy con “Bosques Territorios de Vida”, una herramienta esencial que se generó con un proceso amplio de diálogo con todos los actores relacionados con la gobernanza forestal en el país: comunidades étnicas y campesinas, gobierno, sectores privados, academia, instituciones, organizaciones no gubernamentales y la sociedad civil.

 

La Estrategia busca reducir la deforestación y la degradación de los bosques, a la vez que promueve la gestión forestal en el territorio colombiano, bajo un enfoque de desarrollo rural integral sostenible que impulse el buen vivir de las comunidades locales, contribuya al desarrollo local y aumente la resiliencia ecosistémica.

 

Además pretende fomentar la adaptación y mitigación del cambio climático. Esta Estrategia es el resultado del proceso de preparación para REDD+ en Colombia, que se inició en 2010, y constituye la Estrategia Nacional REDD+ (ENREDD+) del país, según requiere la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (CMNUCC).

 

El Programa ONU-REDD nos apoyó tendiendo puentes para el establecimiento de espacios de diálogo con representantes de las comunidades indígenas, afrodescendientes y campesinas de todas las regiones del país. Espacios que nos permitieron obtener recomendaciones de esas personas que habitan y dependen directamente de esos ecosistemas. Conocer su relación con la selva, la montaña y el bosque nos permitió ampliar la visión que los colombianos tenemos sobre estos ecosistemas.

 

Con la orientación del Programa logramos también establecer una ruta para la interpretación e implementación de las salvaguardas sociales y ambientales que los países nos comprometimos a abordar en el marco de REDD+ para garantizar el respeto y soporte a todas las comunidades que habitan en los bosques.

 

Photo: cuatrok77/Flickr

 

Además, se fortaleció nuestro Sistema de Monitoreo de Bosques y Carbono junto con el Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales (IDEAM). En este instituto queda una capacidad instalada que nos permite presentarle al país y al mundo de manera oportuna y confiable la información de lo que ocurre con nuestros bosques.

 

De igual manera, junto con el Banco Mundial, el Fondo Cooperativo para el Carbono de los Bosques, el Fondo Acción, el Programa Protección del Bosque y del Clima REDD+ ejecutado por la Cooperación Alemana al Desarrollo (GIZ) y el programa FAO – FLEGT de la Unión Europea, se logró una articulación que permitió al ministerio cumplir con sus compromisos nacionales e internacionales en la definición de una hoja de ruta para la reducción de la deforestación y la degradación, así como hacer de la gestión de los bosques un eje del desarrollo sostenible del país.

 

Para el país fue crucial el apoyo del Programa ONU-REDD, ya que nos brindó la posibilidad de tender puentes entre diferentes actores con el fin de generar rutas que nos permitan hacer frente a la deforestación y desarrollar una gestión sostenible de nuestros bosques.

 

Sobre el autor

 

 

Luis Gilberto Murillo es Ministro de Ambiente y Desarrollo Sostenible de Colombia

 

 

 

 

 

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14 Oct 2019

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